Casi el 35% de los polinizadores, en particular las abejas y mariposas, ha disminuido de manera preocupante debido principalmente a prácticas agrícolas intensivas, cambios en el uso de la tierra, deforestación y pérdida de hábitat, así como también, plaguicidas, especies exóticas invasoras, enfermedades, plagas y el cambio climático.